https://www.jpl.nasa.gov/news/news.php?feature=6584Páginas

31/10/13

The last time the Arctic was this warm was 120,000 years ago


New research is the first to present physical evidence that indicates the warming in the eastern Canadian Arctic exceeds the peak warmth during the Holocene epoch


Aerial view of sea ice in the Arctic Ocean from a helicopter launched off the Greenpeace MY Arctic Sunrise 13 September, 2012. Photograph: Daniel Beltrá/Greenpeace


Average summer temperatures in the Eastern Canadian Arctic during the past 100 years are hotter than they have been in at least 44,000 years, and possibly as long as 120,000 years, according to a new study. The study of mosses emerging from beneath receding glaciers on Baffin Island — the world's fifth-largest island located west of Greenland — confirms that rapid Arctic warming has already put parts of the region in new climatic territory.
Arctic warming is transforming the Far North by melting sea and land ice, speeding spring snowmelt, and acidifying the Arctic Ocean. Arctic warming may even be redirecting the jet stream in the northern midlatitudes, making some types of extreme weather events more likely in the U.S. and Europe.
On Baffin Island, glaciers have been receding approximately 6.5 to 10 feet per year, and they are likely to be gone entirely within the next few centuries if current trends continue, said lead author Gifford Miller of the University of Colorado at Boulder.
The new research, published in the journal Geophysical Research Letters, is the first to present physical evidence that indicates the warming in the Eastern Canadian Arctic exceeds the peak warmth during the Holocene epoch, which began after the last Ice Age ended about 11,700 years ago.
That's significant because it means that manmade emissions of greenhouse gases have pushed the climate in this part of the world beyond the previous, naturally driven warm period, when incoming solar energy during the Northern Hemisphere summer was about 9 percent greater than it is today.
Miller said he and his colleagues were "shocked" by their findings. They knew the climate of Baffin Island was warming, and that it was warm during a previous period of the Holocene, but, Miller said, "in our minds it was unlikely that the contemporary warmth had exceeded the previous warm period.
"Our data pretty clearly demonstrates that the observed warming now exceeds any plausible explanation by natural variability," Miller said in an interview. "There is no other explanation that anybody has put forward outside of greenhouse gas emissions that can possibly meet what we've observed."
The valuable insight into the Arctic climate came from an unlikely source — clumps of long-dead and concealed moss that is now emerging from retreating glaciers, after having been killed and entombed under the ice when it first formed.
Miller and his colleagues used radiocarbon dating techniques to gain insight into two key indicators of climate history. First, the moss indicated when, after earlier ice-free periods, the snowline dropped below the observation site and remained there, killing the plants. In other words, the moss showed when it first got cold.
Second, the dated samples informed researchers as to when a given site was last ice-free, which was also the last time when summer temperatures at the same site would have been as high or higher than when the plants were last alive, Miller said.
The scientists gathered their samples over three field seasons between 2005-2010, ultimately dating 145 of the samples. The scientists found that at four small summit ice caps, rooted vegetation exposed by the shrinking ice cover pre-dated the Holocene period, dating back all the way to at least 44,000 years ago, close to the 50,000-year limit of when radiocarbon dating techniques are considered reliable.
Because of the uncertainties in radiocarbon dating techniques, as well as information gleaned from climate records from nearby Greenland, the study found that the last time summer temperatures "were plausibly as warm as present" is about 120,000 years ago.
"We never even in our wild imaginations thought we'd be getting dates that were at the limits of radiocarbon" dating techniques, Miller said. "It challenges our whole paradigm."
The study also found that summer temperatures in the Canadian Arctic cooled by about 5°F between 5,000 years ago and 100 years ago. That cooling was likely driven by small changes in Earth's orbit, and it was greater than estimates from the updated computer models used for the most recent U.N. Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) report, Miller said. This may indicate that the models are also underestimating the amount of warming that will take place in the Arctic in response to manmade greenhouse gas emissions, Miller said, because the Arctic climate system contains feedbacks that can accelerate warming and cooling, a phenomenon known as "Arctic amplification."
Rapid Arctic climate change has resulted in a steep decline in Arctic sea ice cover, with 2012 setting the record for the lowest ice extent since satellite observations began in 1979. The plunge in sea ice is helping to boost ocean and air temperatures by exposing greater areas of dark, open ocean, which absorbs more incoming solar radiation than the brightly colored ice does.

29/9/13

Los efectos del cambio climático se acercan al punto de no retorno


Parte del CO2 emitido permanecerá en la atmósfera al menos 1.000 años


La peor previsión es que el mar suba 82 centímetros y la temperatura 4,8 grados en 2100



Los científicos tienen cada vez más claro —al 95%— que el hombre es el principal actor del cambio climático y advierten de que los daños causados hasta ahora por las emisiones —subida del nivel del mar, acidificación de los mares o el derretimiento de los glaciares— se mantendrán durante siglos si los Gobiernos no se conciencian de que el calentamiento es real y muy grave, aunque se haya suavizado en los últimos años, y toman ya medidas drásticas para combatirlo. Aunque lo enfrentaran con firmeza, ya hay efectos con los que conviviremos al menos 1.000 años. Dependiendo del escenario, entre el 15% y el 40% del CO2 emitido puede quedarse ya en la atmósfera. Según sus previsiones, el nivel del mar podría subir entre 26 y 82 centímetros y la temperatura aumentar hasta 4,8 grados a finales de siglo.  
El Grupo Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), creado por Naciones Unidas, ha avanzado este viernes en Estocolmo (Suecia) las principales conclusiones de su último informe, que representa una llamada de atención a los líderes políticos en un momento de crisis en el que la lucha contra el calentamiento ha dejado de ser prioridad.

Seguimiento y proyecciones del cambio climático
El documento será estudiado por los gobernantes del mundo antes de llegar a un acuerdo multilateral vinculante para reducir la emisión de gases de efecto invernadero en 2015, que deberá comenzar a aplicarse en 2020. “Todavía podemos prevenir los peores efectos del cambio climático y dejar a nuestros hijos y sus hijos un planeta decente. Pero necesitamos Gobiernos que actúen como bomberos y no como pirómanos”, ha recogido este viernes Europa Press citando un cuadro del informe de consejos para políticos que no ha sido difundido este viernes.
Para lograrlo, los autores recomiendan comenzar “lo más rápido posible” una senda hacia la energía renovable, proteger los bosques, los océanos y los recursos hídricos de los que depende la economía.
El informe AR5, principalmente pensado para los representantes políticos, reúne las evidencias científicas de los últimos seis años. En esta edición, en la que han participado 831 expertos de 85 países, se ha podido comprender con mayor exactitud la forma en la que está subiendo el nivel del mar, algo que ha aumentado la confianza de sus previsiones, que dibujan en varios escenarios posibles.
El anterior trabajo, difundido en 2007, mostró evidencias suficientes de que el cambio climático es inequívoco y estableció como causa probable las actividades humanas. Fue atacado en su momento por varios expertos por incluir errores. Entre otros, sobre la velocidad con la que podrían desaparecer los glaciares del Himalaya. Otro grupo lo revisó después y concluyó que las principales conclusiones seguían siendo válidas.
Los investigadores creen al 95% que el hombre es el principal causante
Estas son algunas de las previsiones de esta entrega:
» Nivel del mar. La confianza en las previsiones del crecimiento del nivel del mar ha crecido con respecto al anterior informe, el AR4, gracias a la mejora de la comprensión de los componentes de nivel del mar, un mayor acuerdo de los modelos basados en procesos con observaciones y la inclusión del hielo en los cambios dinámicos. “Como el océano se calienta, los glaciares y las capas de hielo se reducen, el nivel del mar seguirá aumentando a nivel mundial, pero a un ritmo más rápido que hemos experimentado en los últimos 40 años” dijo Qin Dahe, vicepresidente del grupo de trabajo número 1 del IPCC. Las previsiones apuntan a una subida para 2100 que va de los 26 a los 82 centímetros. La horquilla es mayor de la que se estimaba en 2007 (18 y 59 centímetros).
» Papel del hombre. El trabajo dice que es muy factible, con una probabilidad de al menos el 95%, que las actividades humanas sean la causa predominante del calentamiento global en el siglo XX. Este aspecto ha aumentado con respecto al último estudio, de 2007, en que la probabilidad la situaban en el 90%. En el de 2001, estaba en un 66%.
» Cambios en el clima. El calentamiento es inequívoco, y desde 1950 muchos de los cambios observados no tienen precedentes en décadas o milenios. La atmósfera y los océanos se han calentado, las cantidades de nieve y hielo han disminuido, los niveles del mar han crecido, y las concentraciones de gases de efecto invernadero han crecido. Cada una de las últimas tres décadas ha sido sucesivamente más cálida —y las olas de calor serán más frecuentes y duraderas con una probabilidad del 90% —, la superficie de la tierra ha estado mucho más caliente que cualquier década precedente a 1850. Entre 1880 y 2012, el aumento estimado de la temperatura ha sido de 0,85 grados. Los científicos creen “probable” que suba a finales de siglo al menos 1,5 grados con respecto a la era preindustrial, aunque los escenarios más pesimistas elevan el aumento a 4,8 grados.
El texto debe servir a los líderes mundiales para un pacto vinculante en 2015
» Océanos. Es “virtualmente cierto” (al 99%) que se ha calentado la parte superior de los océanos, desde la superficie a los 700 metros de profundidad, desde 1971 hasta 2010. El informe considera, con alto nivel de confianza, que el calentamiento oceánico es el principal actor del aumento de la temperatura, ya que representa más del 90% de la energía acumulada entre 1971 y 2010.
» Hielos. En las últimas décadas, los bloques de Groenlandia y del Antártico han ido perdiendo masa, mientras que los glaciares continúan menguando.
» Carbono. Las concentraciones en la atmósfera de dióxido de carbono, metano y óxido nítrico han crecido hasta niveles sin precedentes al menos en los últimos 800.000 años. Esas agrupaciones de C02 han crecido un 40% desde los tiempos preindustriales, principalmente por las emisiones de combustibles fósiles. Los océanos han absorbido el 30% de dióxido de carbono produciendo la acidificación de los mares.
» Irreversibilidad. Muchos aspectos del cambio climático persistirán durante siglos aunque las emisiones de CO2 se detengan. Las temperaturas permanecerán a niveles elevados durante siglos.

2/8/13

El cambio climático es el más rápido desde el tiempo de los dinosaurios


Una familia de osos polares atrapada en un iceberg por el deshielo. / DENNIS BROMAGE / BARCROFT MEDIA /CORDON PRESS

 

 

Es el proceso más acelerado que ha registrado el planeta desde la extinción de los dinosaurios, hace 65 millones de años.

 El Pais.  ALICIA RIVERA.  Madrid 2 AGO 2013 - 19:42 CET

El cambio climático no es una novedad en la historia del planeta, pero el calentamiento actual, provocado por la actividad de la especie humana —y esto sí que es insólito—, es al menos diez veces más rápido que los producidos, por causas naturales, en los últimos 65 millones de años, es decir, desde la extinción de los dinosaurios. Alertan al respecto los científicos que han aunado el conocimiento actual sobre el cambio climático en un informe especial de la revista Science. Y puntualizan que el aumento de las temperaturas de unos cinco grados centígrados que se registró al finalizar la última Edad de Hielo en la Tierra es aproximadamente el mismo que puede producirse a finales de este siglo, respecto a la media de 1986-2005. En ese momento, las olas de calor extremo en verano o las lluvias torrenciales serán la norma cada año y no la excepción.
“Sabemos que en los cambios del pasado los ecosistemas respondieron a cambios de temperatura de unos pocos grados a lo largo de miles de años, pero la trayectoria climática sin precedentes en la que estamos ahora conlleva un cambio en décadas, lo que significa órdenes de magnitud más rápidas”, ha explicado Noah Suresh Diffenbaugh, uno de los autores de la investigación. “Estamos ya viendo que algunas especies afrontan el reto del ritmo acelerado de cambio”, añade.
Hace 20.000 años, al final de la Edad de Hielo, la Tierra experimentó un aumento de temperatura de unos cinco grados centígrados. A medida que se retiraba hacia latitudes más altas la capa helada que cubría gran parte de Norteamérica, las plantas y los animales recolonizaron las tierras que iban liberándose, explican los científicos de la Institución Carnegie y de la Universidad de Stanford autores del nuevo informe.
Hace 55 millones de años, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera era comparable a la actual, según muestran los estudios de paleoclima. En aquel tiempo, el Ártico no tenía hielo en verano (fenómeno que, según los climatólogos, se dará de nuevo dentro de unos años) y en las tierras cercanas hacía suficiente calor como para que vivieran allí palmeras y caimanes.
Los modelos que elaboran los científicos para describir la evolución del clima futuro indican que, si las emisiones de CO2 no se controlan, las temperaturas en Norteamérica, Europa y Asia Oriental habrán subido de dos a cuatro grados entre 2046 y 2065, y cinco o seis grados por encima de la media actual a finales de siglo. Esos modelos climáticos permiten analizar la respuesta física de la atmósfera y de los océanos a los cambios en las concentraciones de gases de efecto invernadero. “Con un escenario de futuro de altas emisiones, el mayor cambio climático se registra en las latitudes altas del hemisferio norte, pero todos los territorios del planeta se calientan dramáticamente”, señala Chris Field, director del Departamento de Ecología Global de la Institución Carnegie.
Los científicos analizan en su informe los efectos de estas alteraciones sobre los ecosistemas y advierten que muchas especies tuvieron en el pasado que adaptarse o migrar, ante la presión del calentamiento, para evitar la extinción. Pero la situación puede no ser ahora la misma: “Hay dos diferencias clave para los ecosistemas, en las próximas décadas, en comparación con el pasado geológico”, señala Diffenbaugh en un comunicado de Stanford. “Una es la rapidez del moderno cambio climático y la otra es que actualmente hay múltiples presiones humanas que no están presentes hace 55 millones de años, como la urbanización y la contaminación de las aguas”. Los científicos han calculado la velocidad de desplazamiento que necesitarían las especies para alcanzar zonas con temperatura adecuada: en gran parte del planeta tendrían que migrar al menos un kilómetro al año hacia los polos o hacia las zonas altas de las montañas.
El informe de Science señala que es posible atenuar los efectos del cambio climático si se ralentiza y se reduce su magnitud controlando las emisiones de gases de efecto invernadero que lo provocan. “Pero hay una inercia”, recuerda Diffenbaugh. “Si cada nueva planta de energía o fábrica en el mundo produjera cero emisiones, todavía presenciaríamos el impacto [del calentamiento global] debido a las infraestructuras existentes y a los gases ya emitidos”.

Los científicos recuerdan que hay incertidumbres en las proyecciones climáticas ante el futuro, como el efecto de las nubes o el ciclo del carbono, pero afirman que la mayor incertidumbre reside en el nivel que alcanzarán de las emisiones de la actividad humana.

6/6/13

La alarma por las inundaciones se traslada a Austria y al este de Alemania



La alarma por las inundaciones se traslada a Austria y al este de Alemania

EL PERIODICO DE CATALUÑA

J.M. FRAU / Berlín

Las zonas del sur de Alemania más dañadas por las inundaciones que afectan a Europa central desde finales de la semana pasada empiezan a recuperarse. Sin embargo, las situaciones más alarmantes se trasladan ahora a estados del este del país, como Brandeburgo, Sajonia-Anhalt ySajonia.
En Dresde, la capital de Sajonia, el nivel del río Elba ha superado este miércoles los 8 metros, cuatro veces más del habitual. El nivel de las aguas del río seguirá subiendo hasta el jueves por la mañana, según estimaciones del departamento de Medio Ambiente de Sajonia, por lo que se recomienda a los habitantes de las localidades más próximas a su cauce que abandonen sus casas y se trasladen a los centros de seguridad habilitados. En distintas localidades de este estado oriental, que hace frontera con Polonia y la República Checa, unas 11.000 personas han sido evacuadas en la noche del martes al miércoles.
 La alarma está llegando también a Viena, donde el río Danubio ha alcanzado este miércoles su caudal máximo histórico de 10.600 metros cúbicos por segundo, muy superior al considerado habitual, de unos 2.000 metros cúbicos por segundo, según informa el Departamento de Aguas de la capital austriaca. En agosto de 2002, cuando se produjeron también fuertes inundaciones, el caudal máximo registrado en esta ciudad fue de 10.300 metros cúbicos por segundo.
En Alemania, los estados más afectados por las lluvias torrenciales y las crecidas de los ríos han sido Baden-Wurtemberg y Baviera, al sur del país. La localidad bávara de Passau, una de las más perjudicadas, ha sufrido las peores inundaciones de los últimos 500 años y las aguas del Danubio llegaron a casi 7 metros, el nivel más alto alcanzado en más de un siglo. La cancillera Merkel visitó la zona este martes y prometió ayudas inmediatas de 100 millones de euros para paliar los daños, que se sumarán a las cantidades que aportarán los organismos de los estados afectados.

15 MUERTES


El ministro del Interior de Merkel, Hans Peter Friedrich, ha declarado el miércoles en Berlín que la situación es muy diferente según las zonas afectadas y ha destacado que en los lugares donde se mejoraron los elementos de prevención después del desastre de las inundaciones de hace 11 años, los daños son inferiores. El balance provisional en los distintos países afectados es de quince víctimas mortales y cuantiosos daños materiales. En Alemania se ha confirmado la muerte de cuatro personas; ocho en la República Checa, dos en Austria y una en Eslovaquia.

29/5/13

Meteorólogos franceses auguran un 2013 sin verano


El canal Méteo pronostica temperaturas bajas y lluvias en los países de Europa occidental
Miércoles, 29 de mayo del 2013 - 10:59h.
EL PERIÓDICO / Barcelona
·                            Tras una primavera especialmente fría y lluviosa --la peor de los últimos 30 años en Francia--, el verano no parece que vaya a ser mejor. Es lo que sostienen los meteorólogos del canal francés Méteo que auguran que el 2013 será un año sin verano, caracterizado por temperaturas bajas ylluvias inhabituales en esta época del año. Un fenómeno que no se repite en Europa desde el año 1816.


En sus previsiones, el canal Méteo sostiene que hay un 70% de probabilidades de que el próximo verano sea fresco y húmedo en los países de la Europa occidental, entre ellos Francia y España. Tras analizar diversas variantes, los meteorólogos franceses confiesan no ser optimistas: "los cálculos apuntan a la persistencia de un frío anómalodurante los tres meses de verano (junio, julio y agosto), con precipitaciones abundantes". Las temperaturas podrían ser entre dos y tres grados inferiores a lo normal. Este es el escenario medio que dibujan para el trimestre que, apuntan, también tendrá "picos de calor puntuales".
MARES MÁS FRÍOS DE LO NORMAL
Estos augurios cuentan con el respaldo de las estadísticas: desde 1960 hasta el 2000, las primaveras frías han ido ligadas a veranos frescos y lluviosos en más del 80% de los casos. Ha habido tres excepciones; los veranos de 1975, 1983 y 1995, que fueron muy calurosos.
Otro elemento en el que basan su teoría los expertos franceses es que la temperatura del agua tanto del Mediterráneo, como del Atlántico, el Mar del Norte o el Canal de la Mancha es "más fría de lo normal" --unos cinco grados inferiores en el caso de estas dos últimas zona-- y el margen de tiempo para remontar es escaso. Por contra, las previsiones son más optimistas para el este de Europa y para Rusia. 

La situación, concluyen los meteorólogos, mejorará a finales de agosto y los meses de septiembre y octubre serán calurosos.

27/5/13

2013: ¿Año sin verano? De momento, las temperaturas serán más bajas de lo normal

EL HUFFINGTON POST  |  Por 
Publicado: 
Se acerca junio y con él llegará el verano. Es la época de planificar las vacaciones, consultar las predicciones meteorológicas y esperar que el tiempo acompañe. Pero todas las alarmas han saltado a raíz de una información publicada por el canal francés Metèo. Según esa fuente, hay un 70% de probabilidades de que 2013 sea un año sin verano.
El canal asegura que el "largo y tardío" invierno que hemos sufrido en 2013 ha provocado el enfriamiento de los mares y una actividad solar débil que tendrá un efecto directo en el clima del oeste de Europa en los meses de verano. Prevén para la época estival en Francia temperaturas dos o tres grados inferiores a lo normal y probabilidades de lluvia dos veces superiores a las habituales.
La alarma no queda ahí y Metèo avisa de que en julio y agosto habrá golpes de calor de corta duración a los que seguirán fuertes tormentas y la normalidad no se recuperará hasta finales del verano. Por eso, el mejor tiempo llegaría en septiembre y octubre.
TEMPERATURAS POR DEBAJO DE LA MEDIA
Pero, ¿tiene fiabilidad esa previsión? ¿Tenemos que preocuparnos? Alejandro Lomas, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), tranquiliza relativamente a los veraneantes. "Todas esas predicciones a medio plazo tienen una fiabilidad prácticamente experimental y su validez es escasa. En cualquier caso, nunca se sabe y quizá luego veamos que ha acertado", explica a El Huffington Post.
Lomas reconoce que las predicciones que la Aemet maneja hasta el día 16 de junio, y que tienen buena fiabilidad, indican que las temperaturas van a estar por debajo de la media de esta época.
El meteorólogo advierte, además, de que los denominados "años sin verano" no son una leyenda y que sí ha habido ocasiones en que no ha habido época estival. Uno de los más famosos, según él mismo explica, fue 1816, cuando un volcán llamado Tambora, en Indonesia, entró violentamente en erupción y cubrió de cenizas "toda Europa". Eso evitó que el Sol calentara normalmente.
"En aquella época todavía no había instrumentos y muy pocos observatorios, pero se pueden sacar datos del archivo de las noticias. Y es cierto que tanto en 1816 como en otros años prácticamente no hubo verano. Eso tuvo sus repercusiones graves, como cosechas que no se pudieron recoger", indica Lomas.
Esas crónicas periodísticas de las que habla relatan que la erupción del volcán Tambora cubrió de cenizas de varios metros de espesor islas enteras. Esa nube fue tan densa que la temperatura descendió bruscamente. Eso, unido a una histórica caída de la actividad social provocó el más famoso año sin verano de la historia, recordado como "año de pobreza", "El verano que nunca fue", "El año que no tuvo verano", y "Mil ochocientos y helados a muerte".

El ingeniero Emilio Rey Hernández también se ha mostrado rotundo en su blog de20Minutos: "Nunca ha vuelto a pasar y, desde luego, no pasará este año. Podremos tener veranos más calurosos, más frescos, más o menos lluviosos, pero todos son veranos".

15/4/13

Antarctic ice melting at record rate, study shows


The evidence comes from a 364-metre ice core containing a record of freezing and melting over the previous millennium

Press Assocition
guardian.co.uk, 



Summer ice is melting at a faster rate in the Antarctic peninsula than at any time in the last 1,000 years, a new study has shown. Photograph: Nasa/AFP/Getty Images



Summer ice is melting at a faster rate in the Antarctic peninsula than at any time in the last 1,000 years, new research has shown.
The evidence comes from a 364-metre ice core containing a record of freezing and melting over the previous millennium.
Layers of ice in the core, drilled from James Ross Island near the northern tip of the peninsula, indicate periods when summer snow on the ice cap thawed and then refroze.
By measuring the thickness of these layers, scientists were able to match the history of melting with changes in temperature.
Lead researcher Dr Nerilie Abram, from the Australian National University and British Antarctic Survey (BAS), said: "We found that the coolest conditions on the Antarctic peninsula and the lowest amount of summer melt occurred around 600 years ago.
"At that time temperatures were around 1.6C lower than those recorded in the late 20th century and the amount of annual snowfall that melted and refroze was about 0.5%.
"Today, we see almost 10 times as much (5%) of the annual snowfall melting each year.
"Summer melting at the ice core site today is now at a level that is higher than at any other time over the last 1,000 years. And while temperatures at this site increased gradually in phases over many hundreds of years, most of the intensification of melting has happened since the mid-20th century."
Levels of ice melt on the Antarctic peninsula were especially sensitive to rising temperature during the last century, he said.
"What that means is that the Antarctic peninsula has warmed to a level where even small increases in temperature can now lead to a big increase in summer melt," Abram added.
Dr Robert Mulvaney, from the British Antarctic Survey, who led the ice core drilling expedition in 2008 and co-authored a paper on the findings published on Sunday in the journal Nature Geoscience.
He said: "Having a record of previous melt intensity for the Peninsula is particularly important because of the glacier retreat and ice shelf loss we are now seeing in the area.
"Summer ice melt is a key process that is thought to have weakened ice shelves along the Antarctic peninsula leading to a succession of dramatic collapses, as well as speeding up glacier ice loss across the region over the last 50 years."
The ice core record suggested a link between accelerated melting and man-made global warming. But a different and more complex picture has emerged from another region of Antarctica.
A separate US study, published in the same journal, shows that thinning ice from the West Antarctic Ice Sheet Divide cannot confidently be blamed on greenhouse gas emissions.
An ice core record from this site indicates a strong influence from unusual conditions in the tropical Pacific during the 1990s.
In that decade, an El Niño event – a cyclical system of winds and ocean currents that can affect the world's weather – caused rapid thinning of glaciers in the west Antarctic.
The spike in temperature was little different from others that occurred in the 1830s and 1940s, which also saw prominent El Niño events.
"If we could look back at this region of Antarctica in the 1940s and 1830s we would find that the regional climate would look a lot like it does today, and I think we also would find the glaciers retreating much as they are today," said lead author Prof Eric Steig, from the University of Washington.
He said the same was not true for the Antarctic peninsula, the part of the continent closer to South America. Here, more dramatic changes were "almost certainly" a result of human-induced global warming.

9/4/13

Climate change will threaten wine production, study shows


Global warming will make it difficult to raise grapes in traditional wine country, but will shift production to other regions

Suzanne Goldenberg, US environment correspondent

The Guardian, Monday 8 April 2013 18.26 BST





A study has found sharp declines in wine production from Bordeaux, Rhone and Tuscany, as well as California’s Napa Valley and Chile by 2050, as a warming climate makes it harder to raise grapes in traditional wine country Photograph: Cephas Picture Library / Alamy/Alamy


Bid adieu to Bordeaux, but also, quite possibly, a hello to Chateau Yellowstone. Researchers predict a two-thirds fall in production in the world's premier wine regions because of climate change.

The study forecasts sharp declines in wine production from Bordeaux and Rhone regions in France,Tuscany in Italy and Napa Valley in California and Chile by 2050, as a warming climate makes it harder to grow grapes in traditional wine country.
But also anticipate a big push into areas once considered unsuitable. That could mean more grape varieties from northern Europe, including Britain, the US north-west and the hills of central China.


The most drastic decline was expected in Europe. Photograph: Conservation International


"The fact is that climate change will lead to a huge shakeup in the geographic distribution of wine production," said Lee Hannah, a senior scientist at Conservation International and an author of the study.

Researchers expect big changes in regions enjoying the cool winters and hot dry summers that produce good grapes. "It will be harder and harder to grow those varieties that are currently growing in places in Europe," Hannah said. "It doesn't necessarily mean that [they] can't be grown there, but it will require irrigation and special inputs to make it work, and that will make it more and more expensive."
Wine grapes are known to be one of the most finicky of crops, sensitive to subtle shifts in temperature,rain and sunshine. The industry has been forward-looking when it comes to anticipating the effects of climate change.
Wine experts have known for several years that a hotter, drier climate would change growing conditions in many of the most prized wine regions – forcing vineyards to mist grapes on the vine to protect them from the sun, or move sensitive vines to more hospitable terrain.
But the latest findings, published in the journal Proceedings of the National Academy of Sciences, still took the researchers by surprise. "We expected to see significant shifts, but we didn't expect to see shifts like these," said Hannah.
The scientists used 17 different climate models to gauge the effects on nine major wine-producing areas. They used two different climate futures for 2050, one assuming a worst-case scenario with a 4.7C (8.5F) warming, the other a 2.5C increase.
Both forecast a radical re-ordering of the wine world. The most drastic decline was expected in Europe, where the scientists found a 85% decrease in production in Bordeaux, Rhone and Tuscany.

The future was also bleak for wine growing areas of Australia. Photograph: Conservation International
The future was also bleak for wine growing areas of Australia, with a 74% drop, and California, with a 70% fall.
Wine growers in the Cape area of South Africa would also be hit hard, with a 55% decline. Chile's wine producers would expect losses of about 40%, the study found.


Wine growers in the Cape area of South Africa would also be hit hard. Photograph: Conservation International
But climate change would also open up other parts of the world to grapes, as growers look for higher, cooler ground, the study found.
The industry is already scoping out potential new territory such as Tasmania. The findings could lead wine growers to strike out for wilderness areas around Yellowstone Park, or even scale higher into the hills of central China.
Both areas could be prime areas for wine production, the study found.
However, that search for new wine country could in turn create a whole new set of potential problems, for the wine growers of the new frontier.
Some newly identified wine growing regions of the future are wilderness areas – such as that around Yellowstone Park in the US, where there are already clashes between ranchers and wolves. In China, the suitable wine growing regions of the future lie squarely in the hill habitat of the endangered giant panda.
Both are going to be heading for those same hills.
"Wine is going to be on the move in the future as will wildlife," said Rebecca Shaw, a scientist for the Environmental Defence Fund and an author of the paper. "This adaptation has the potential to threaten the survival of wildlife."


Climate change would also open up other parts of the world to grapes, as growers look for higher, cooler ground. Photograph: Conservation International