3/1/14

Una tormenta de nieve amenaza el noreste de Estados Unidos

Más de 100 millones de personas y 22 Estados se encuentran en el camino de Hércules, que dejará hasta 30 centímetros de nieve y temperaturas gélidas


EL PAIS .YOLANDA MONGE Washington 2 ENE 2014 – 



Una mujer limpia de nieve su casa en Detroit (Michigan). / JOSHUA LOTT (REUTERS)


Cerca de un tercio de Estados Unidos, unos 100 millones de personas en 22 Estados, se encuentran en el camino de la primera gran tormenta de invierno de 2014 que encontrará su máximo apogeo durante la madrugada del viernes (hora local), según los meteorólogos. El Servicio Nacional de Meteorología (NWS, siglas en inglés) ya ha avanzado que la tormenta causará “graves trastornos” en lo que resta de la semana y dejará temperaturas muy por debajo de cero en toda la zona.
El evento climático, que se extiende desde el valle del Misisipi hasta la costa atlántica, podría dejar más de 30 centímetros de nieve en algunas áreas, en particular en Nueva Inglaterra, para la mañana del viernes, dijo el Servicio Nacional de Meteorología. Las temperaturas van a caer en picado y se esperan fuertes vientos.
“Sin duda habrá problemas en los desplazamientos” dijo a la agencia Associated Press Hugh Johnson, meteorólogo del NWS en Albany, Nueva York, en referencia a los desplazamientos de mañana viernes. "Va a hacer mucho frío. Nadie va a querer estar en la calle a no ser que tenga la ropa adecuada”. Los expertos vaticinan que el día de mañana viernes será el más frío en mucho tiempo.
Nueva York emitió ayer una alerta por nieve y en Maine la temperatura podrá alcanzar cerca de 35 grados bajo cero durante la noche. El alcalde de Bridgeport, Connecticut, ha declarado hoy el estado de emergencia y ha impuesto normas de estacionamiento especiales para que los equipos de trabajon puedan abrirse paso. En Rhode Island, la oficina del gobernador Lincoln Chafee, la policía estatal, el Departamento de Transporte y otras agencias estatales tuvieron una conferencia telefónica en la víspera de Año Nuevo para prepararse para la tormenta.
Miles de vuelos comerciales han sido cancelados hoy jueves. Al mediodía de hoy, más de 2.200 vuelos, tanto nacionales como internacionales, estaban retrasados y más de 1.400 habían sido cancelados en EEUU según el portal FlightAware.com, que da cuenta del tránsito aéreo, informa EFE. De momento, el aeropuerto más afectado es el O'Hare International de Chicago.
Las fuertes nevadas seguidas por temperaturas muy bajas serán “una combinación brutal”, comentó el meteorólogo Tom Moore, del Weather Channel: “Los más vulnerables están en serio peligro”, explicó Moore en referencia a vagabundos y bebés y mayores que vivan sin calefacción. “Es un conjunto de circunstancias muy, muy peligroso”, dijo por su parte el gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, quien autorizó a todos los empleados públicos del estado a volver a sus casas a las tres de la tarde. En Boston, los colegios públicos cerrarán el viernes y el aeropuerto se prepara para hacer lo mismo.
La temperatura más baja registrada el miércoles en Estados Unidos fue de 42 grados centígrados bajo cero en Embarrass, Minnesota, dijo el servicio meteorológico

2/1/14

Los expertos alertan: “Europa se enfrenta al invierno más frío de los últimos 100 años”

(Publicado en Alerta Catástrofes).


Los meteorólogos ya están advirtiendo, este invierno Europa será el más frío de los últimos 100 años. Según los expertos, las masas de aire árticas se están acercando sumado a la disminución de la actividad solar durante este período.
Los expertos alertan que la población Europea debe hacer acopio de suéteres y chaquetas de abrigo. El meteorólogo alemán Dominik Jung dijo que esta temporada de invierno promete ser inusualmente frío. Jung dijo que “tiembla” con sólo mirar los mapas y los modelos desarrollados por el Servicio Meteorológico Nacional. Según él, las temperaturas más bajas se registrarán durante los meses de enero y febrero de 2014.

 El meteorólogo Joe Bastardi, del servicio meteorológico AccuWeather, coincidió con su colega. También cree en las peores previsiones, diciendo que “va a ser inusualmente muy frío”. Sus predicciones se basan en el hecho de que el próximo invierno será marcado por la llegada de aire polar del ártico que se moverá por Europa. La disminución de la actividad solar durante este período aumentará el descenso de la temperatura, siendo esta aún más baja. Elena Volosiouk, del centro meteorológico Fobos, dice que todo el sistema solar también está cambiando las estaciones.
“Esto se relaciona en primer lugar con la interrupción de la circulación de las masas de aire. Cuando sopla el aire del océano Atlántico, el invierno es bastante suave y se caracteriza por el deshielo la y nieve húmeda. Recuerde que el invierno pasado casi no se produjeron deshielos. Teníamos ciclones del Sur, lo que llevó a las caídas y tormentas de nieve. Y luego vino el frío ártico. Por lo general, las formas cambiantes del movimiento se relacionan con la actividad solar. Hoy, nos enfrentamos a un período de disminución local de la temperatura, pero es prematuro hablar de un enfriamiento global y de una nueva “Edad de Hielo”.
En los últimos 5 años, los informes relacionados con el tiempo son realmente terroríficos. En verano, calor extremo en Grecia y en España. Y en invierno la nieve de un metro de altura se acumulaba en un solo día. Las heladas que afectaron a Europa la el año pasado dejaron cientos de muertos. En Italia, las nevadas provocaron el cierre de varios kilómetros de carreteras y vuelos cancelados. El transporte en el Reino Unido estaba prácticamente paralizado en todo el país debido a la nieve en febrero.
Según algunas estimaciones, la temperatura global comenzará a caer poco a poco a partir del próximo año. Esto es debido al hecho de que la temperatura media anual en la Antártida está aumentando. El esquema es simple: cuando calienta el sol, el hielo se derrite. La parte oscura del océano absorbe el calor de manera más eficiente se extiende. Es un círculo vicioso. Y también se dice que la temperatura de la corriente del Golfo se reduce año tras año. Esto es debido a los icebergs derritiéndose causando una corriente cálida. Por lo tanto, la corriente del Golfo lleva menos calor a Europa. Esto es lo que cree Elena Ponkratenko, especialista jefe del departamento de análisis global y las previsiones del Centro Hidrometeorológico de Rusia.

“Es un fenómeno que precede el calentamiento global: se trata de breves períodos de enfriamiento. El Ártico se está calentando, creando un efecto de “nevera abierta”. Grandes masas de aire frío del Ártico comienzan a penetrar cada vez más lejos. Por lo tanto, las transferencias zonales se interrumpen, causando tal enfriamiento anormal. El hielo se derrite rápidamente en el Ártico, lo que hace la refrigeración de los océanos. Todos los procesos se interrumpen para convertirse en un proceso de norte a sur. De esta manera, el calentamiento global causa períodos cortos de enfriamiento. “

24/12/13

Descubierta una gran bolsa de agua líquida en el hielo de Groenlandia


No se congela en invierno y tiene casi la extensión de Castilla-La Mancha






Los glaciólogos toman muestras en una perforación en el hielo de Groenlandia. / UNIVERSITY OF UTAH / CLEMENT MIEGE

Bajo la capa helada, en el suroeste Groenlandia, hay una gigantesca bolsa de más de 140.000 gigatoneladas de agua dulce que se mantiene en estado líquido, a unos cero grados, cuando los termómetros a la intemperie han caído hasta los 20 bajo cero. Tiene una extensión de unos 70.000 kilómetros cuadrados (casi el tamaño de Castilla-La Mancha) y los científicos que la han descubierto explican que se alimenta del agua de la nieve fundida que se filtra por el hielo durante el verano.
 “En lugar de acumularse agua en el espacio entre las partículas de roca del subsuelo, como en los acuíferos subterráneos, en este caso se acumula entre partículas de hielo, como un granizado, y lo sorprendente es que no se congela nunca, incluso durante el oscuro invierno de Groenlandia, porque las grandes cantidades de nieve que caen en la superficie inmediatamente aíslan la bolsa de agua líquida de las temperaturas bajo cero del aire”, explica Rick Foster, científico de laUniversidad de Utah y líder de esta investigación que se presenta en la revista Nature Geoscience.
El primer indicio del sorprendente hallazgo surgió con unas perforaciones realizadas en la zona: un par de muestras de hielo que tomaron los investigadores salieron a la superficie chorreando agua. Fue en 2011, y el equipo tuvo que interrumpir el muestreo al no tener maquinaria adecuada para perforar en un medio con agua líquida.



Cilindro de hielo con agua líquida extraído en una perforación en Groenlandia. /NASA GODDARD/LUDOVIC BRUCKER
Los científicos se volcaron en los datos de radar obtenidos tanto desde el aire con los aviones del programa Operation IceBridge, de la NASA, como rastreando la misma superficie helada con motos de nieve. Así pudieron delimitar la bolsa subglacial.
Regresaron a la zona en la primavera de 2013 con equipos de perforación adecuados y pudieron extraer cilindros de hielo (nieve compactada antigua) e introducir sensores de temperatura por los agujeros hasta el agua líquida, que resultó estar a cero grados. El acuífero está a unos doce metros de profundidad desde la superficie y llega hasta los 37 metros en el fondo.
Si las 140.000 gigatoneladas métricas de agua acumulas descargaran de repente en el océano, el nivel de este aumentaría 0,4 milímetros, señala la NASA en un comunicado.
El descubrimiento permite ahora conocer más profundamente la estructura y los mecanismos de los glaciales de Groenlandia y mejorar los modelos de proyección de su evolución e impacto en el océano. Foster explica que, al parecer, el acuífero no es un fenómeno reciente, que lleva ahí bastante tiempo.

14/11/13

Revealed: Secrets of Abrupt Climate Shifts

 Real Climate

This story is the dream of every science writer. It features some of the most dramatic and rapid climate shifts in Earth’s history, as well as tenacious scientists braving the hostile ice and snows of Greenland and Antarctica for years on end to bring home that most precious material: kilometre-long cores of ancient ice, dating back over a hundred thousand years. Back in their labs, these women and men spend many months of seclusion on high-precision measurements, finding ingenious ways to unravel the secrets of abrupt climate change. Quite a bit has already been written on the ice core feat (including Richard Alley’s commendable inside story “The Two Mile Time Machine”), and no doubt much more will be.
It was the early, pioneering ice coring efforts in Greenland in the 1980s and 90s that first revealed the abrupt climate shifts called “Dansgaard-Oeschger events” (or simply DO events), which have fascinated and vexed climatologists ever since. Temperatures in Greenland jumped up by more than 10 ºC within a few decades at the beginning of DO events, typically remaining warm for several centuries after. This happened over twenty times during the last great Ice Age, between about 100,000 and 10,000 years before present.
The latest results of the EPICA team (the European Project for Ice Coring in Antarctica) are published in Nature today (see also the News & Views by RealClimate member Eric Steig). Their data from the other pole, from the Antarctic ice sheet, bring us an important step closer to nailing down the mechanism of the mysterious abrupt climate jumps in Greenland and their reverberations around the world, which can be identified in places as diverse as Chinese caves, Caribbean seafloor sediments and many others. So what are the new data telling us?

These data connect the Antarctic ups and downs of climate to the much greater ones of Greenland. This is hard, as dating an ice core is a difficult art (no pun intended). If one makes an error of only 5% in determining the age of an ice layer, for 40,000-year-old ice that’s an error of 2,000 years. But to understand the mechanisms of climatic changes, one needs to know the sequence of events – for example, one needs to know whether a particular warming in Antarctica happens before, after, or at the same time as a warming in Greenland.
To get around this problem, Thomas Blunier and colleagues nearly ten years ago pioneered an ingenious method to synchronise the ice cores of Greenland and Antarctica by analysing changes in the amount of methane in air bubbles in the ice. Changes in methane are recorded at both poles, and they should occur almost exactly in step as gases are quickly mixed through the whole atmosphere. After the ice cores are synchronised by aligning the methane variations, the relative timing of Greenland and Antarctic temperature changes can be seen.

While Blunier and colleagues were originally able to connect only a handful of large climate events, the results published today take this method to a new level by applying it to the new, high-resolution Dronning Maud Land ice core. The new data confirm with unprecedented precision what Blunier found: Antarctica gradually warms while Greenland is cold. But as soon as Greenland temperatures jump up in a DO event, Antarctic temperatures start to fall (see graph). This happens for every DO event, and it is a peculiar and tell-tale pattern that is also found in model simulations of these events (see graph).


Figure: The top two panels show idealised model DO events on an arbitrary time axis (in years), highlighting the phase relationship between Greenland and Antarctic temperatures: when a DO event hits Greenland, Antarctica switches from warming trend to cooling trend. The bottom panels show the “real thing”, the noisy data from ice cores. Note the expanded scale for Antarctica in both cases. Time here runs from left to right – normal for regular folks, but somewhat unusual for the ice core experts (my apologies to these).

It is (at least in the model) a result of a big change in northward heat transport in the Atlantic. If the heat transport by the Atlantic thermohaline circulation suddenly increases for some reason (we’ll come to that), Greenland suddenly gets warm (an effect amplified by receding sea ice cover of the seas near Greenland) and Antarctica starts to cool. Changes in Antarctica are much smaller and more gradual, as it is far from the centre of action and the vast reservoir of ocean around it acts as a heat store. The basic physics is illustrated very nicely in a simple “toy model” developed by Thomas Stocker and Sigfus Johnsen.
There is still debate over what kind of ocean circulation change causes the change in heat transport. Some argue that the Atlantic thermohaline circulation switches on and off over the cycle of DO events, or that it oscillates in strength. Personally, I am rather fond of another idea: a latitude shift of oceanic convection. This is what happens in our model events pictured above: during cold phases in Greenland, oceanic convection only occurs in latitudes well south of Greenland, but during a DO event convection shifts into the Greenland-Norwegian seas and warm and saline Atlantic waters push northward. But I am biased, of course: my very first Nature paper(1994) as a young postdoc demonstrated in an idealised model the latitude-shift mechanism. Other oceanic mechanisms may also agree with the phasing found in the data. In any case, these data provide a good and hard constraint to test models of abrupt climate events.
But irrespective of the details: the new data from Antarctica clearly point to ocean heat transport changes as the explanation for the abrupt climate changes found in Greenland. We are thus not talking about changes primarily in global mean temperature (these are small in the model results shown above). We are talking about what I call a climate change of the second kind: a change in how heat is moved around the climate system.
As an analogy, think of your bath tub and the types of change to the water level you can get there. A change of the first kind would be a change in mean level, e.g. if you add water. A change of the second kind would be the changes you get by sloshing around the water in the tub.
There are very few possibilities to change the global mean temperature, a climate change of thefirst kind: you have to change the global heat budget, i.e. either the incoming solar radiation, the portion that is reflected (the Earth’s albedo), or the outgoing long-wave radiation (through the greenhouse effect). Temporarily, you can also store heat in the ocean or release it, but the scope for changes in global mean temperature through this mechanism is quite limited.
Changes of the second kind are due to changes in heat transport in the atmosphere or ocean, and these can occur very fast and cause large regional change. Think of your tub: if you want 10 cm higher water level at one end, you can achieve this by turning on the tap – but you can get there much faster by pushing some water over there with your hand, albeit temporarily and at the expense of the water level at the other end. That kind of “see-saw” (but with heat, not water) apparently happens during DO events, as the new data confirm.
The two kinds of climate change are sometimes confounded by non-experts – e.g., when it is claimed that DO events represent a much larger and more rapid climate change than anthropogenic global warming. This forgets that our best understanding of DO events suggests they are changes of the second kind. The same error is made by those who claim that the 1470-year cycle associated with the DO events could lead to an “unstoppable global warming”. A global warming of 3 or 5 ºC within a century, as we are likely causing in this century unless we change our ways, has so far not been documented in climate history.
One crucial point has been left unanswered thus far. If DO events are due to ocean circulation changes, what triggers these ocean circulation changes? Some have argued the ocean circulation may oscillate internally, needing no trigger to change. I am not convinced – the regularity of the underlying 1470-year cycle speaks against this, and especially the fact that sometimes no events occur for several cycles, but then the sequence is resumed with the same phase as if nothing happened. I’d put my money on some regularly varying external factor (perhaps the weak solar cycles, which by themselves cause only minor climate variations), which causes a critical oceanic threshold to be crossed and triggers events. Sometimes it doesn’t quite make the threshold (the system is noisy, after all), and that’s why some events are “missed” and it takes not 1,500, but 3,000 or 4,500 years for the next one to strike. But the field is wide open for other ideas – the cause of the 1470-year regularity is one mystery waiting to be solved.
References
Alley, R.B., 2002: The Two-Mile Time Machine: Ice Cores, Abrupt Climate Change, and Our Future. Princeton University Press.
Blunier, T. and E. J. Brook, 2001: Timing of millennial-scale climate change in Antarctica and Greenland during the last glacial period. Science, 291, 109-112.
Blunier, T., J. Chappellaz, J. Schwander, A. Dällenbach, B. Stauffer, T. F. Stocker, D. Raynaud, J. Jouzel, H. B. Clausen, C. U. Hammer, and J. S. Johnsen, 1998: Asynchrony of Antarctic and Greenland climate climate change during the last glacial period. Nature, 394, 739-743.
Stocker, T. F. and S. J. Johnsen, 2003: A minimum thermodynamic model for the bipolar seesaw. Paleoceanography, 18, art. no. 1087.

8/11/13

La Glaciación puede venir en meses o 2014, según la ESF y Abdussamatov



http://www.esf.org/home.html

UN AÑO DESPUÉS DE CALOR GLACIAL, ABDUSSAMATOV CONFIRMÓ SUS TESIS
YA HAY TEMPERATURAS GLACIALES EN LOS ULTIMOS 3 AÑOS -40 EN CANADÁ

Un nuevo estudio publicado por una organismo científico independiente llamadoEuropean Science Foundation, a cargo de William Patterson, de la University of Saskatchewan de Canada.Peterson considera que la glaciación y el Día de Mañana puede venir en cuestión de meses y no años.
Di la exclusiva mundial en el III Congreso de Ciencia y Espíritu que un instituto solar independiente el HAO High Altitude Observatory llegó a la conclusión que el Sol indica que se acerca una glaciación cuyas primeras señales ya serían visible en 2012. El HAO prohibió a todos sus empleado hacer público esto, siendo esta información top secret.
Kabhibullo Abdussamatov, autoridad solar mundial y director de estudio del Sol del observatorio Pulkovo y la Estación Espacial Internacional, se acaba de pronunciar de nuevo afirmando que las variaciones del Sol confirman que nos acercamos a una glaciación que será ruinosa durará unos 200 años y será evidente en 2014. Mi amigo el genio Bokov ya predijo que hacia 2010-12 empezaba nueva fase de frío usando los ciclos metereológicos de Vangenheim-Giirs.
“El calentamiento global sería una buena cosa -declara el afable Abudussamatov- mientras que una mini era glacial sería desastrosa, las estaciones de crecimiento se acortarían, se gastaría más energía para calentarnos y la escasez de alimentos podría llevar a guerras regionales”. Cuando le entrevisté en 2007 me dijo que sería más corta…y que habría que esperar a 2016 para certificar los cambios del Sol. Ahora la alarga un poco más -por cierto como yo predije- y lo ve todo más claro. Es un ciéntifico de verdad, no una puta calentóloga como la ratas del IPCC de PICHURRI. Abudussamatov inventó el “limbógrafo” un aparato que mide las variaciones del Sol. En el limbo están los calenturólogos.
Después del 2003 cuando publiqué el primer reportaje sobre la Nueva Era Glacial enla revista Más Allá y en 2005 cuando publiqué Calor Glacial -reeditada internacionalmente en 2008 por books4pocket- miles de científicos se han sumado a que llega una glaciación o enfriamiento global. La autoridad mundial Kabibullo Abdusamatov confirmó en 2006 que llegaba una mini era glacial en 6 ó 9 años y los últimos invierno brutales confirman lo acertado del pronóstico contra toda corriente de Bokov y mío que en 2010 el enfriamiento ya sería visible. También se confirmó que la teoría del calentón mediatico global era una estafa, con el escándalo climategate. Las últimas mini eras glaciales se produjeron en 1650 y 1850, en los llamadosMínimos solares de Maunder y Dalton. Ahora nos acercamos al Doble Mínimo Solar de Gleissberg de 2030.
El estudio fue publicado en 2009, sin ninguna atención de los MASS MIERDA. La Fundación está compuesta or 79 organizaciones y provee información científica de vanguardia en algunos temas. El estudio se basó en estudio de sedimentos marinos en un antiguo lago Lough Monreach irlandés. Estudiando los isótopos de carbono pueden establecer la evolución del clima en el pasado y el futuro.
Paterson ha declarado que “No hay razón para pensar que el Gran Enfriamiento llegue si la capa de hielo del Ártico se derrite repentinamente, lo cual sería catastrófico”.
Esto ya ocurrió en la Anterior gran Glaciación conocida como “La Joven Dryas” en honor a una planta llamada así típica de aquel periodo. Esto ocurrió hace unos 12.5000 años, cuando el desagüe del lago Agassiz en Canadá cortó la Corriente del Golfo y el mundo se congeló. El enfriamiento duró unos 1000 años. Ahora mismo la Corriente del Golfo se está ralentizando en exceso, lleva años en este proceso. Esto enfriaría todo el mundo, ya que esta corriente pertence a una corriente transportadora mundial , conocida como Cinturón Termohalino, que si se para enfriaría todo el mundo. El lago Agassiz fue dado por un científico suizo llamado Agassiz del siglo XIX que fue el primero en percatarse de que hubo glaciaciones.
Con el estudio de sedimentos marinos pueden descrubirse las etapas climatológicas de la Tierra. Fue precisamente así como se confirmarón los ciclos glaciales de Milankovich, con los estudios de Wally Broecker sobre un fossil que está en el fondo del mar llamado Globorotalia Menardi.

31/10/13

The last time the Arctic was this warm was 120,000 years ago


New research is the first to present physical evidence that indicates the warming in the eastern Canadian Arctic exceeds the peak warmth during the Holocene epoch


Aerial view of sea ice in the Arctic Ocean from a helicopter launched off the Greenpeace MY Arctic Sunrise 13 September, 2012. Photograph: Daniel Beltrá/Greenpeace


Average summer temperatures in the Eastern Canadian Arctic during the past 100 years are hotter than they have been in at least 44,000 years, and possibly as long as 120,000 years, according to a new study. The study of mosses emerging from beneath receding glaciers on Baffin Island — the world's fifth-largest island located west of Greenland — confirms that rapid Arctic warming has already put parts of the region in new climatic territory.
Arctic warming is transforming the Far North by melting sea and land ice, speeding spring snowmelt, and acidifying the Arctic Ocean. Arctic warming may even be redirecting the jet stream in the northern midlatitudes, making some types of extreme weather events more likely in the U.S. and Europe.
On Baffin Island, glaciers have been receding approximately 6.5 to 10 feet per year, and they are likely to be gone entirely within the next few centuries if current trends continue, said lead author Gifford Miller of the University of Colorado at Boulder.
The new research, published in the journal Geophysical Research Letters, is the first to present physical evidence that indicates the warming in the Eastern Canadian Arctic exceeds the peak warmth during the Holocene epoch, which began after the last Ice Age ended about 11,700 years ago.
That's significant because it means that manmade emissions of greenhouse gases have pushed the climate in this part of the world beyond the previous, naturally driven warm period, when incoming solar energy during the Northern Hemisphere summer was about 9 percent greater than it is today.
Miller said he and his colleagues were "shocked" by their findings. They knew the climate of Baffin Island was warming, and that it was warm during a previous period of the Holocene, but, Miller said, "in our minds it was unlikely that the contemporary warmth had exceeded the previous warm period.
"Our data pretty clearly demonstrates that the observed warming now exceeds any plausible explanation by natural variability," Miller said in an interview. "There is no other explanation that anybody has put forward outside of greenhouse gas emissions that can possibly meet what we've observed."
The valuable insight into the Arctic climate came from an unlikely source — clumps of long-dead and concealed moss that is now emerging from retreating glaciers, after having been killed and entombed under the ice when it first formed.
Miller and his colleagues used radiocarbon dating techniques to gain insight into two key indicators of climate history. First, the moss indicated when, after earlier ice-free periods, the snowline dropped below the observation site and remained there, killing the plants. In other words, the moss showed when it first got cold.
Second, the dated samples informed researchers as to when a given site was last ice-free, which was also the last time when summer temperatures at the same site would have been as high or higher than when the plants were last alive, Miller said.
The scientists gathered their samples over three field seasons between 2005-2010, ultimately dating 145 of the samples. The scientists found that at four small summit ice caps, rooted vegetation exposed by the shrinking ice cover pre-dated the Holocene period, dating back all the way to at least 44,000 years ago, close to the 50,000-year limit of when radiocarbon dating techniques are considered reliable.
Because of the uncertainties in radiocarbon dating techniques, as well as information gleaned from climate records from nearby Greenland, the study found that the last time summer temperatures "were plausibly as warm as present" is about 120,000 years ago.
"We never even in our wild imaginations thought we'd be getting dates that were at the limits of radiocarbon" dating techniques, Miller said. "It challenges our whole paradigm."
The study also found that summer temperatures in the Canadian Arctic cooled by about 5°F between 5,000 years ago and 100 years ago. That cooling was likely driven by small changes in Earth's orbit, and it was greater than estimates from the updated computer models used for the most recent U.N. Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) report, Miller said. This may indicate that the models are also underestimating the amount of warming that will take place in the Arctic in response to manmade greenhouse gas emissions, Miller said, because the Arctic climate system contains feedbacks that can accelerate warming and cooling, a phenomenon known as "Arctic amplification."
Rapid Arctic climate change has resulted in a steep decline in Arctic sea ice cover, with 2012 setting the record for the lowest ice extent since satellite observations began in 1979. The plunge in sea ice is helping to boost ocean and air temperatures by exposing greater areas of dark, open ocean, which absorbs more incoming solar radiation than the brightly colored ice does.

29/9/13

Los efectos del cambio climático se acercan al punto de no retorno


Parte del CO2 emitido permanecerá en la atmósfera al menos 1.000 años


La peor previsión es que el mar suba 82 centímetros y la temperatura 4,8 grados en 2100



Los científicos tienen cada vez más claro —al 95%— que el hombre es el principal actor del cambio climático y advierten de que los daños causados hasta ahora por las emisiones —subida del nivel del mar, acidificación de los mares o el derretimiento de los glaciares— se mantendrán durante siglos si los Gobiernos no se conciencian de que el calentamiento es real y muy grave, aunque se haya suavizado en los últimos años, y toman ya medidas drásticas para combatirlo. Aunque lo enfrentaran con firmeza, ya hay efectos con los que conviviremos al menos 1.000 años. Dependiendo del escenario, entre el 15% y el 40% del CO2 emitido puede quedarse ya en la atmósfera. Según sus previsiones, el nivel del mar podría subir entre 26 y 82 centímetros y la temperatura aumentar hasta 4,8 grados a finales de siglo.  
El Grupo Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), creado por Naciones Unidas, ha avanzado este viernes en Estocolmo (Suecia) las principales conclusiones de su último informe, que representa una llamada de atención a los líderes políticos en un momento de crisis en el que la lucha contra el calentamiento ha dejado de ser prioridad.

Seguimiento y proyecciones del cambio climático
El documento será estudiado por los gobernantes del mundo antes de llegar a un acuerdo multilateral vinculante para reducir la emisión de gases de efecto invernadero en 2015, que deberá comenzar a aplicarse en 2020. “Todavía podemos prevenir los peores efectos del cambio climático y dejar a nuestros hijos y sus hijos un planeta decente. Pero necesitamos Gobiernos que actúen como bomberos y no como pirómanos”, ha recogido este viernes Europa Press citando un cuadro del informe de consejos para políticos que no ha sido difundido este viernes.
Para lograrlo, los autores recomiendan comenzar “lo más rápido posible” una senda hacia la energía renovable, proteger los bosques, los océanos y los recursos hídricos de los que depende la economía.
El informe AR5, principalmente pensado para los representantes políticos, reúne las evidencias científicas de los últimos seis años. En esta edición, en la que han participado 831 expertos de 85 países, se ha podido comprender con mayor exactitud la forma en la que está subiendo el nivel del mar, algo que ha aumentado la confianza de sus previsiones, que dibujan en varios escenarios posibles.
El anterior trabajo, difundido en 2007, mostró evidencias suficientes de que el cambio climático es inequívoco y estableció como causa probable las actividades humanas. Fue atacado en su momento por varios expertos por incluir errores. Entre otros, sobre la velocidad con la que podrían desaparecer los glaciares del Himalaya. Otro grupo lo revisó después y concluyó que las principales conclusiones seguían siendo válidas.
Los investigadores creen al 95% que el hombre es el principal causante
Estas son algunas de las previsiones de esta entrega:
» Nivel del mar. La confianza en las previsiones del crecimiento del nivel del mar ha crecido con respecto al anterior informe, el AR4, gracias a la mejora de la comprensión de los componentes de nivel del mar, un mayor acuerdo de los modelos basados en procesos con observaciones y la inclusión del hielo en los cambios dinámicos. “Como el océano se calienta, los glaciares y las capas de hielo se reducen, el nivel del mar seguirá aumentando a nivel mundial, pero a un ritmo más rápido que hemos experimentado en los últimos 40 años” dijo Qin Dahe, vicepresidente del grupo de trabajo número 1 del IPCC. Las previsiones apuntan a una subida para 2100 que va de los 26 a los 82 centímetros. La horquilla es mayor de la que se estimaba en 2007 (18 y 59 centímetros).
» Papel del hombre. El trabajo dice que es muy factible, con una probabilidad de al menos el 95%, que las actividades humanas sean la causa predominante del calentamiento global en el siglo XX. Este aspecto ha aumentado con respecto al último estudio, de 2007, en que la probabilidad la situaban en el 90%. En el de 2001, estaba en un 66%.
» Cambios en el clima. El calentamiento es inequívoco, y desde 1950 muchos de los cambios observados no tienen precedentes en décadas o milenios. La atmósfera y los océanos se han calentado, las cantidades de nieve y hielo han disminuido, los niveles del mar han crecido, y las concentraciones de gases de efecto invernadero han crecido. Cada una de las últimas tres décadas ha sido sucesivamente más cálida —y las olas de calor serán más frecuentes y duraderas con una probabilidad del 90% —, la superficie de la tierra ha estado mucho más caliente que cualquier década precedente a 1850. Entre 1880 y 2012, el aumento estimado de la temperatura ha sido de 0,85 grados. Los científicos creen “probable” que suba a finales de siglo al menos 1,5 grados con respecto a la era preindustrial, aunque los escenarios más pesimistas elevan el aumento a 4,8 grados.
El texto debe servir a los líderes mundiales para un pacto vinculante en 2015
» Océanos. Es “virtualmente cierto” (al 99%) que se ha calentado la parte superior de los océanos, desde la superficie a los 700 metros de profundidad, desde 1971 hasta 2010. El informe considera, con alto nivel de confianza, que el calentamiento oceánico es el principal actor del aumento de la temperatura, ya que representa más del 90% de la energía acumulada entre 1971 y 2010.
» Hielos. En las últimas décadas, los bloques de Groenlandia y del Antártico han ido perdiendo masa, mientras que los glaciares continúan menguando.
» Carbono. Las concentraciones en la atmósfera de dióxido de carbono, metano y óxido nítrico han crecido hasta niveles sin precedentes al menos en los últimos 800.000 años. Esas agrupaciones de C02 han crecido un 40% desde los tiempos preindustriales, principalmente por las emisiones de combustibles fósiles. Los océanos han absorbido el 30% de dióxido de carbono produciendo la acidificación de los mares.
» Irreversibilidad. Muchos aspectos del cambio climático persistirán durante siglos aunque las emisiones de CO2 se detengan. Las temperaturas permanecerán a niveles elevados durante siglos.

2/8/13

El cambio climático es el más rápido desde el tiempo de los dinosaurios


Una familia de osos polares atrapada en un iceberg por el deshielo. / DENNIS BROMAGE / BARCROFT MEDIA /CORDON PRESS

 

 

Es el proceso más acelerado que ha registrado el planeta desde la extinción de los dinosaurios, hace 65 millones de años.

 El Pais.  ALICIA RIVERA.  Madrid 2 AGO 2013 - 19:42 CET

El cambio climático no es una novedad en la historia del planeta, pero el calentamiento actual, provocado por la actividad de la especie humana —y esto sí que es insólito—, es al menos diez veces más rápido que los producidos, por causas naturales, en los últimos 65 millones de años, es decir, desde la extinción de los dinosaurios. Alertan al respecto los científicos que han aunado el conocimiento actual sobre el cambio climático en un informe especial de la revista Science. Y puntualizan que el aumento de las temperaturas de unos cinco grados centígrados que se registró al finalizar la última Edad de Hielo en la Tierra es aproximadamente el mismo que puede producirse a finales de este siglo, respecto a la media de 1986-2005. En ese momento, las olas de calor extremo en verano o las lluvias torrenciales serán la norma cada año y no la excepción.
“Sabemos que en los cambios del pasado los ecosistemas respondieron a cambios de temperatura de unos pocos grados a lo largo de miles de años, pero la trayectoria climática sin precedentes en la que estamos ahora conlleva un cambio en décadas, lo que significa órdenes de magnitud más rápidas”, ha explicado Noah Suresh Diffenbaugh, uno de los autores de la investigación. “Estamos ya viendo que algunas especies afrontan el reto del ritmo acelerado de cambio”, añade.
Hace 20.000 años, al final de la Edad de Hielo, la Tierra experimentó un aumento de temperatura de unos cinco grados centígrados. A medida que se retiraba hacia latitudes más altas la capa helada que cubría gran parte de Norteamérica, las plantas y los animales recolonizaron las tierras que iban liberándose, explican los científicos de la Institución Carnegie y de la Universidad de Stanford autores del nuevo informe.
Hace 55 millones de años, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera era comparable a la actual, según muestran los estudios de paleoclima. En aquel tiempo, el Ártico no tenía hielo en verano (fenómeno que, según los climatólogos, se dará de nuevo dentro de unos años) y en las tierras cercanas hacía suficiente calor como para que vivieran allí palmeras y caimanes.
Los modelos que elaboran los científicos para describir la evolución del clima futuro indican que, si las emisiones de CO2 no se controlan, las temperaturas en Norteamérica, Europa y Asia Oriental habrán subido de dos a cuatro grados entre 2046 y 2065, y cinco o seis grados por encima de la media actual a finales de siglo. Esos modelos climáticos permiten analizar la respuesta física de la atmósfera y de los océanos a los cambios en las concentraciones de gases de efecto invernadero. “Con un escenario de futuro de altas emisiones, el mayor cambio climático se registra en las latitudes altas del hemisferio norte, pero todos los territorios del planeta se calientan dramáticamente”, señala Chris Field, director del Departamento de Ecología Global de la Institución Carnegie.
Los científicos analizan en su informe los efectos de estas alteraciones sobre los ecosistemas y advierten que muchas especies tuvieron en el pasado que adaptarse o migrar, ante la presión del calentamiento, para evitar la extinción. Pero la situación puede no ser ahora la misma: “Hay dos diferencias clave para los ecosistemas, en las próximas décadas, en comparación con el pasado geológico”, señala Diffenbaugh en un comunicado de Stanford. “Una es la rapidez del moderno cambio climático y la otra es que actualmente hay múltiples presiones humanas que no están presentes hace 55 millones de años, como la urbanización y la contaminación de las aguas”. Los científicos han calculado la velocidad de desplazamiento que necesitarían las especies para alcanzar zonas con temperatura adecuada: en gran parte del planeta tendrían que migrar al menos un kilómetro al año hacia los polos o hacia las zonas altas de las montañas.
El informe de Science señala que es posible atenuar los efectos del cambio climático si se ralentiza y se reduce su magnitud controlando las emisiones de gases de efecto invernadero que lo provocan. “Pero hay una inercia”, recuerda Diffenbaugh. “Si cada nueva planta de energía o fábrica en el mundo produjera cero emisiones, todavía presenciaríamos el impacto [del calentamiento global] debido a las infraestructuras existentes y a los gases ya emitidos”.

Los científicos recuerdan que hay incertidumbres en las proyecciones climáticas ante el futuro, como el efecto de las nubes o el ciclo del carbono, pero afirman que la mayor incertidumbre reside en el nivel que alcanzarán de las emisiones de la actividad humana.

6/6/13

La alarma por las inundaciones se traslada a Austria y al este de Alemania



La alarma por las inundaciones se traslada a Austria y al este de Alemania

EL PERIODICO DE CATALUÑA

J.M. FRAU / Berlín

Las zonas del sur de Alemania más dañadas por las inundaciones que afectan a Europa central desde finales de la semana pasada empiezan a recuperarse. Sin embargo, las situaciones más alarmantes se trasladan ahora a estados del este del país, como Brandeburgo, Sajonia-Anhalt ySajonia.
En Dresde, la capital de Sajonia, el nivel del río Elba ha superado este miércoles los 8 metros, cuatro veces más del habitual. El nivel de las aguas del río seguirá subiendo hasta el jueves por la mañana, según estimaciones del departamento de Medio Ambiente de Sajonia, por lo que se recomienda a los habitantes de las localidades más próximas a su cauce que abandonen sus casas y se trasladen a los centros de seguridad habilitados. En distintas localidades de este estado oriental, que hace frontera con Polonia y la República Checa, unas 11.000 personas han sido evacuadas en la noche del martes al miércoles.
 La alarma está llegando también a Viena, donde el río Danubio ha alcanzado este miércoles su caudal máximo histórico de 10.600 metros cúbicos por segundo, muy superior al considerado habitual, de unos 2.000 metros cúbicos por segundo, según informa el Departamento de Aguas de la capital austriaca. En agosto de 2002, cuando se produjeron también fuertes inundaciones, el caudal máximo registrado en esta ciudad fue de 10.300 metros cúbicos por segundo.
En Alemania, los estados más afectados por las lluvias torrenciales y las crecidas de los ríos han sido Baden-Wurtemberg y Baviera, al sur del país. La localidad bávara de Passau, una de las más perjudicadas, ha sufrido las peores inundaciones de los últimos 500 años y las aguas del Danubio llegaron a casi 7 metros, el nivel más alto alcanzado en más de un siglo. La cancillera Merkel visitó la zona este martes y prometió ayudas inmediatas de 100 millones de euros para paliar los daños, que se sumarán a las cantidades que aportarán los organismos de los estados afectados.

15 MUERTES


El ministro del Interior de Merkel, Hans Peter Friedrich, ha declarado el miércoles en Berlín que la situación es muy diferente según las zonas afectadas y ha destacado que en los lugares donde se mejoraron los elementos de prevención después del desastre de las inundaciones de hace 11 años, los daños son inferiores. El balance provisional en los distintos países afectados es de quince víctimas mortales y cuantiosos daños materiales. En Alemania se ha confirmado la muerte de cuatro personas; ocho en la República Checa, dos en Austria y una en Eslovaquia.